Sillas que crecen sin perder soporte
Elige modelos con asiento regulable, profundidad adaptable y respaldo que acompañe la curvatura lumbar, evitando extremos rígidos. Comprueba que el borde frontal no presione muslos para no cortar circulación. Si el presupuesto es limitado, combina una silla sencilla con un buen cojín y reposapiés firme. Revisa tu compra con la regla del antebrazo paralelo al suelo y sensibilidad del niño tras una semana de uso.